Isla Decepción y baño de mar antártico (10)

Aventuras congelantes desde la Antártica – Isla Decepción y baño de mar antártico  (10)

13/05/2013  By

Aventuras congelantes desde la Antártica Relatos de mis experiencias en el viaje de expedición 2013 Por: Humberto Sánchez Baquedano

Domingo 3. Isla Decepción y baño de mar antártico en Caleta Péndulo.

Hoy amanecimos a un grado centígrado bajo cero. Esta mañana, a las 7:00 horas ingresamos al cráter del volcán activo de Isla Decepción. Es navegable y entramos con todo y barco. Pasamos los Fuelles de Neptuno, que es la puerta de entrada. Pasamos frente a Bahía Balleneros, donde se encuentran los restos de lo que fue una estación ballenera de principios de Siglo XX donde se aprecian varios enormes tanques de hierro, donde se almacenaba la grasa que se obtenía de los cetáceos, muy codiciado combustible de la época.




La primera parada del día fue en Bahía Teléfono. Desembarcamos y tuvimos una caminata, donde subimos en la parte alta de uno de los cráteres del volcán. La altura según el GPS, fue de 82 msnm. Hermosas vistas de la zona, donde la arena, prácticamente gravilla, es totalmente negra, ya que es de origen volcánico. Partes de las faldas del volcán están cubiertas de nieve, que poco a poco se van derritiendo, cuya agua se desliza hasta el mar a través de riachuelos.




Dediqué unos minutos para tomarme unas fotos con fondo del paisaje del lugar. También se me unieron algunos compañeros de expedición.

Abordamos nuevamente el M/V Ushuaia, para pasar a la siguiente zona del desembarque, Caleta Péndulo, muy cerca del anterior, desde donde allí haríamos el remojón antártico.




Bajamos con el traje de baño puesto abajo y abrigados encima como de costumbre. La temperatura era cercana a cero grados centígrados, nublado y soplaba algo de viento.




Desembarcamos, y apenas llegamos, empezaron a quitarse la ropa varios de mis compañeros. Yo estaba preparado, pero aún con la duda, porque no andaba bien de la garganta. Pero después de ver como los demás lo hacían, me animé. Era algo que posiblemente nunca se repita. Así que me despojé de gorra, abrigos, botas, pantalón y demás para solo quedarme en traje de baño y una playera. Y procedí a meterme al mar.

No hubo truco. El mar estaba congelado, y me metí al mar hasta que el agua me llegó a la cintura. No quise exponerme más, y para evitar alguna complicación posterior, me detuve y permanecí como por 15 o 20 segundos, que me parecieron, varios minutos. Los compañeros me echaron porras por la hazaña. Volví a salir para secarme y volverme a vestir y abrigar.

Fue al menos uno de los compañeros, que desinhibido, se despojó de toda ropa, y totalmente desnudo se metió al congelado mar, y con la misma salíó nuevamente. Habremos sido unos 25 o 30 quienes nos dimos un chapuzón en la Antártida.




Una compañera ahí presente, que no se metió al mar, sufrió un desmayo. Rápidamente fue auxiliada por personal del staff y solicitaron al médico que estaba en el barco, fuera hasta la playa para auxiliar a la persona que aún permanecía recostada en la negra arena. Fue trasladada en camilla en un zódiac de regreso al barco. Un rato después ya se había reincorporado. Al parecer había tenido una baja de presión.




Ya son las 15:30 horas y nos encontramos en la posición 62°31.535′ latitud Sur, 59°55.083′ longitud Oeste. Desde el puente de mando nos informan que en 30 minutos deberemos ingresar al Paso Drake, para así dirigirnos de regreso hacia Ushuaia, en América. Nos esperan aún dos días de travesía, donde se espera que el barco tenga un balanceo, que puede ser suficiente para que nos empecemos a marear.

Continuará…

 

 

 

 

Deja un comentario