Parte 2. Es una enorme responsabilidad que me genera algo de estrés, el viajar solo. El miedo a perder un vuelo. Una pérdida puede trastocar los planes de viaje. Inicio de la aventura del Transiberiano. Yo siempre contemplo llegar días antes a la ciudad destino, por cualquier contratiempo que pueda surgir. Afortunadamente todo salió de acuerdo a lo planeado.
Fue el 21 de junio mi salida de Mérida, rumbo a Cancún. Ahí, al día siguiente, tomé un vuelo de me llevó hasta Estambul, Turquía, donde hice cambio de avión para llegar a Moscú el día 23.

Llegada a Moscú
Una vez aterrizando, lo primero que hice fue cambiar unos Euros por Rublos, para poder hacer frente a los primeros gastos en la estadía. Luego, pedí un taxi de aplicación a través de «Yandex Go» y me dirigí a mi hotel.
Caminata en los alrededores
La tarde-noche del día de llegada, me puse a caminar en los alrededores del hotel, para ubicar las tiendas de conveniencia, alguna farmacia y restaurantes o lugares de venta de alimentos. Inicio de la aventura del Transiberiano. La aplicación de «Google Maps» no está muy actualizada.

A la mañana siguiente, luego de desayunar en el hotel, me dirigí a la estación de metro «Año 1905», ubicada a unas cuadras de mi hotel. Lo primero que tuve que hacer es adquirir una tarjeta inteligente llamada «Troika» o «Тройка«. En las estaciones hay máquinas expendedoras de tarjetas. Cuentan con una gran pantalla y las opciones que ofrecen van en función a los días que se pretende usar: un día, tres días, una semana, un mes, etc. Y no importa los viajes y las distancias que efectúes durante el día, siempre y cuando sea válida. Para mi primera compra, pedí ayuda a un empleado, quien amablemente hizo la compra por mi. Esto para mi primera estancia.
Mira aquí la lista de las estaciones de la ruta del Transiberiano
A mi regreso, volví a comprar otra tarjeta, esa sí ya por mi cuenta. La primera por 3 días tuvo un costo de 720 rublos, lo que equivalía a 173 pesos, equivalente a 58 pesos diarios. La tarjeta es válida tanto para el Metro como para los autobuses eléctricos que circulan por toda la ciudad de Moscú. Esos autobuses, por sus dimensiones y color, son muy parecidos a los Va-y-Ven de Mérida.

Primer viaje en el Metro de Moscú
Ya dentro de la estación y los andenes, tenía que identificar el sentido del metro. Hacia el exterior o hacia el centro. Ya había trazado mi ruta y ya sabía en qué estación bajar.
Mi primer objetivo fue visitar la Plaza Roja, El Kremlin y la Catedral de San Basilio entre otros. Entonces tomé el metro en la estación «Calle Año 1905» y luego de pasar por otras estaciones, descendí en la estación «Kuznetskiy most«, muy cerca del «Teatro Bolshoi«. Justo enfrente está el paradero de los turibuses de Moscú, los autobuses turísticos rojos que recorren los principales sitios de una ciudad. Para tener una idea y dimensionar las distancias, me subí en primer lugar al turibús. Inicio de la aventura del Transiberiano. Compré boleto para dos días, que me costó 6,600 rublos, equivalente a unos 1,500 pesos aproximadamente. Incluye la opción de un paseo en barco en el río Moskova.
No es lo mismo verlo en planos y mapas que en la realidad. Aún y cuando para trazar las rutas de mi caminata calculo distancias y tiempos, falta siempre ver la zona con los propios ojos. Luego de un primer recorrido en el turibús, de aproximadamente 90 minutos, ya tenía una idea de la zona. Regresé al punto de partida, Teatro Bolshói y me dirigí caminando a la Plaza Roja.
La Plaza Roja
Al llegar a una de la calles aledañas, había un montón de gente esperando pasar los filtros de seguridad ahí instalados. Resulta que el día 24 de junio es el «Día de la Victoria«, festivo. En la Plaza Roja había fiesta. Enormes escenarios, grandes pantallas, música de banda militar, eran parte de la fiesta. Pero antes de ingresar de lleno al centro de la plaza, entré a la Catedral de Kazán.
Al salir de ahí, se preparaba un corto desfile militar. Mientras caminaba hacia el centro de la plaza, la música militar y el desfile comenzó. Los militares sostenían en lo alto una enorme bandera de Rusia. Inicio de la aventura del Transiberiano. En su desfile, invitaban a los ciudadanos a desfilar bajo y atrás de la bandera. Sin pensarlo dos veces, me uní al desfile atrás de la bandera. De todo lo que aquí les platico, tengo vídeos disponibles en YouTube. Busca mi canal como «Humberto Sanchez«.
El desfile fue breve. Seguí caminando y pasé entre dos enormes escenarios. En uno de ellos estaba la banda de música del ejército. A continuación, había una exposición de aviones y demás vehículos militares. Igualmente automóviles civiles, todos de la época de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, el «Día de la Victoria«, que en 2025 celebraron los 80 años de la victoria contra los alemanes.
La Catedral de San Basilio
Seguí caminando en la Plaza Roja y siendo justo las 14:00, las campanas de la «Torre Spasskaya» o «Спасская башня», se dejaron escuchar. Tuve la oportunidad de filmar y grabar su sonido. Luego, me acerqué a la Catedral de San Basilio. Muy colorido edificio. Con sus cúpulas en forma de bulbo. Su primera versión fue construida entre 1555 y 1561 por el Zar Iván el Terrible. Para que tengan una idea, mientras se empezaba a construir esta catedral en 1555, en Mérida, la Casa de Montejo ya tenía 6 años de haberse terminado, en 1549.
Compré mi boleto. La tarifa para extranjeros es de 2000 rublos, poco menos de 500 pesos mexicanos. Inicio de la aventura del Transiberiano. También solicité una audioguía, con costo adicional. Recorrí el interior de las 9 capillas que integra la Basílica. Cada una de las torres y su techo en forma de cebolla es una capilla. Se fueron construyendo en diferentes épocas cada una. Pero cada capilla mide escasos metros de superficie. Son pequeñas. Escuché la interesante historia del lugar. Cabe aclarar que actualmente es un museo. Ya no se efectúan ceremonias religiosas regularmente. Son numerosas las piezas en exhibición en su interior, de antiguos cuadros, pinturas, monedas, diversos objetos y hasta vestigios del antiguo techo de la catedral.

Centro Comercial GUM
Salí de ahí y entré al centro comercial «GUM«, bello e imponente por dentro y por fuera, como cualquier plaza comercial antigua, en alguna capital europea. Venta de ropa y artículos de marcas lujosas e internacionales.
Luego, me dispuse a regresar al turibús para hacer otro tramo del recorrido y que me dejara donde lo había tomado en la mañana, para hacer la misma ruta en metro de regreso a mi hotel.
El almuerzo
Ya había ubicado cerca de mi hotel, un lugar donde vendían alimentos. Platillos de carne tipo kebab. Tenían el menú en una pantalla, lo que fue fácil elegir opción. La ración incluía la carne, papas fritas y cebolla blanca picada. Inicio de la aventura del Transiberiano. Todo eso por 350 rublos, (menos de 85 pesos mexicanos). Ahí compré para acompañar la comida una lata de Dobry-Cola (Добрый), el sustituto ruso de la Coca-Cola, debido al bloqueo económico y comercial por la guerra con Ucrania.


Paseo en barco en el río Moskova
El día 25 de junio inició muy temprano. Hice lo mismo que el día anterior, para dirigirme a la zona de la Plaza Roja. Hice una caminata por calles aledañas. Tomé vídeos y fotografías de numerosos edificios y templos antiguos. Me dirigí luego a uno de los paraderos para tomar el paseo en barco en el río Moskova. Atravesé el Zaryadye Park, y llegué el puente colgante o Парящий мост. Desde él obtuve fotografías del río, del Kremlin y nuevamente la Catedral de San Basilio.
Me subí al barco, también rojo como el turibús. Fue un recorrido total en el barco fue de aproximadamente 90 minutos. Pasamos junto a la muralla del Kremlin, incluyendo la Torre de Agua. Igualmente frente a la Catedral de Cristo Salvador de Moscú. También frente al Monumento a Pedro El Grande. Ingresamos a un canal, pasando frente al parque Repin, donde en medio del canal hay fuentes que lanzan agua al aire. Inicio de la aventura del Transiberiano. Al salir del canal, ingresamos nuevamente al río Moskova frente a la Casa de la Música de Moscú ( Московский международный Дом музыки )
En este recorrido abordo del barco, pude apreciar uno de los históricos rascacielos de la era soviética: el Edificio del terraplén de Kotelnicheskaya ( Высотка на Котельнической набережной) Este edificio, en la parte superior, está rematado con una enorme estrella dorada, uno de los símbolos soviéticos. Esos rascacielos son siete y son llamados las Siete Hermanas de Stalin, todos ellos construidos en la post-guerra entre 1947 y 1957.
Caminata en la Calle Arbat
Al terminar el recorrido en el barco, me subí nuevamente al turibús, para luego bajarme cerca de la calle Arbat ( Арбат ) una vía peatonal, donde ya había ubicado una casa de cambio. Es recomendable hacer el cambio en un establecimiento reconocido fuera del aeropuerto. Se obtiene una mejor tasa de cambio. En esa misma calle, encontré un restaurante de comida rusa, el Вареничная. Pedí Pollo Kiev y un plato de arroz con vegetales, acompañado de un refresco de cola (Dobry). Muy deliciosa la comida. El local está decorado con objetos «retro»: desde discos de vinil hasta antiguos radios portátiles.




El antiguo Starbucks Café hoy «Stars Coffee»
En esta calle está el «Stars Coffee» que hasta antes de la guerra de Rusia y Ucrania, era una flamante sucursal del «café de la sirena».

Seguí caminando la calle Arbat y encontré una tienda de souvenirs o recuerdos. Ahí adquirí algunos de ellos. Pero lo interesante es, que una de las empleadas, se acercó a ofrecer su ayuda en idioma español. Eso me sorprendió. Era la primera persona con la que podía hablar fluidamente. Tampoco me había topado con alguien que hablara inglés. Ella no tenía aspecto de ciudadana rusa. Intrigado le pregunté de dónde era y como había aprendido a hablar español. Inicio de la aventura del Transiberiano. Me comentó que era oriunda de Kazajistán, un país que antiguamente era parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.). Que había aprendido el español en esa misma tienda, atendiendo turistas, dijo. Salí de ahí con algunos llaveros y una playera. Más peso para la mochila que apenas estaba iniciando el viaje. Pero era mejor comprar algo ahora y no luego arrepentirme.
Pequeño vehículo repartidor autónomo
En mi caminata en la calle Arbat me topé con un pequeño vehículo autónomo repartidor. De esos que se ven en las grandes capitales occidentales. Es parte de la red distribuidora de la tienda Yandex, el equivalente a la tienda virtual Amazon. Lo pude seguir y filmar algunos minutos. Pude observar como cruzó la calle en medio del tráfico vehicular.
Homenaje a Michael Jackson
Regresé a mi hotel caminando sobre el Garden Ring o Anillo Vial. En este tramo de mi caminata me encontré en un pequeño parque, una exposición de fotografías, música y algunas personas vestidas y bailando al estilo de Michael Jackson. Resulta que el 25 de junio de 2025, fue el 16avo aniversario del fallecimiento del «Rey del Pop«.

Rascacielos de la era soviética
Llegué hasta el «Kudrino area» un parque con una enorme fuente, que atrás está otro de los rascacielos de Stalin: el Kudrinskaya, un edificio residencial, con departamentos de lujo. Este mismo parque, a mi regreso luego de concluir el recorrido en el Transiberiano, sería la sede para sendas videoconferencias con mis hermanas y posteriormente con los amigos del café, todos ellos en Mérida.

Caminé la calle Barrikadnaya y pasé frente al Zoológico de Moscú ( Московский зоопарк ). Seguí caminando sobre la calle Krasnaya Presnya, hasta Malaya Gruzinskaya Ulitsa, que pasa junto a la tienda Vkusvill ( ВкусВилл ) de conveniencia en la que compré jugo de naranja, yogur, galletas y agua purificada para llevar en el tren. El importe pagado fue de 2,106 rublos, poco menos de 500 pesos mexicanos. Entre las cosas que me llamó la atención y que también adquirí, fue una bolsa de tostadas. Pero no cualquiera. Eran nada más ni nada menos que unas tostadas estilo mexicano, aderazadas con picante de pimentón.
Mi hotel
Mi hotel, el Отель Лемар, está sobre la calle Rastorguyevskiy Pereulok, a escasos metros de la tienda ya mencionada.

Como ya comenté, todos mis recorridos los efectué solo, sin alguien que me dirigiera o me diera instrucciones. Únicamente mi teléfono celular y las aplicaciones de mapas y del metro.
Continúa aquí:
Mérida, Yucatán a 14 de septiembre de 2026
CP Humberto Sánchez Baquedano












